Las empresas que operan en México gastarán 7, 831 millones de dólares en servicios de Tecnologías de la Información, como la nube y el desarrollo de aplicaciones. Esta cifra supone un incremento de 4.5% con respecto a la inversión que hicieron en 2018, de acuerdo con un análisis de la consultoría especializada en tecnología Gartner.

En años recientes, las compañías en suelo mexicano han incrementado el gasto que hacen en servicios de TI en un rango que va de 3.11%, entre 2016 y 2017, a 4.5% entre 2018 y 2019. Gartner prevé que hacia 2020, estas empresas crezcan su gasto en 5.4% para alcanzar una inversión total de 8,261 millones de dólares.

Según la consultoría, México ocupa el segundo lugar en América Latina entre los países en donde las empresas destinan más recursos a los servicios de TI. En primer lugar está Brasil, en donde las compañías destinan casi el doble de recursos que en México, con 15,216 millones de dólares durante 2019. Los siguientes lugares son ocupados por Chile (2,202 millones), Colombia (1,828 millones) y Argentina (942 millones).

“Desde el punto de vista de la demanda, las empresas pequeñas, medianas y los gobiernos están requiriendo mucha infraestructura. Ahora la mitad del gasto de tecnología está fuera del presupuesto de los departamentos de información”, dijo Federico De Silva, director senior analista de Gartner en conversación con El Economista.

El principal interés de las compañías al momento de gastar recursos en tecnología está puesto en los servicios de nube, de seguridad de la información, en aplicaciones de operación, en el monitoreo de estas aplicaciones y en sistemas de administración de bases de datos.

“Las empresas están invirtiendo en nuevas arquitecturas: serverless, contenedores, microservicios y sobre todo, en la nube”, dijo De Silva.

Los sectores bancario, financiero y de seguros, el de retail junto con logística y servicios médicos privados son los que se encuentran a la delantera en el gasto que destinan a la infraestructura tecnológica en México. En el extremo contrario se encuentran los de manufactura, agricultura y energía, de acuerdo con el especialista.

Apalancar crecimiento a través de desarrollo de software

Para Federico De Silva, México debe engancharse a toda la oportunidad que desarrollo de software. Según el especialista, el software elimina las barreras geográficas, por lo que el país debe aprovechar su ventaja como lugar de desarrollo con una mano de obra que es relativamente barata.

“Lo que hace falta para que México sea la cuna de grandes empresas tecnológicas como Mercado Libre en Argentina, Rappi en Colombia y los grandes bancos digitales de Brasil es el impulso por parte del gobierno y las empresas de un ecosistema de desarrollo de aplicaciones de software robusto”, dijo.

“Tenemos mucha capacidad profesional y nuestra cercanía con Estados Unidos debería ser un factor benéfico, pero por muchos años, nos fuimos por el camino fácil, que es la manufactura y ahora somos líderes, pero eso supone muchos empleos de poco valor”, dijo

“La ventaja del software es que lo desarrollas una vez y lo vendes millones de veces”, añadió.

Desinformación y seguridad, los retos

La desinformación entre las empresas pequeñas y medianas (pymes) respecto de los costos que supone la adopción en la nube es el principal reto a vencer entre las compañías que operan en México y que quieren.

“Hay mucha desinformación en el mercado acerca de cuánto deben destinar a los servicios de tecnología. La nube no siempre es la opción más barata, pero te sirve para apalancar todos los demás servicios tecnológicos a través de la agilidad y de la escalabilidad”, dijo.

La seguridad es el otro gran reto que tienen las empresas para ejecutar efectivamente su gasto en tecnología. No sólo se trata la seguridad externa, de acuerdo con De Silva, sino de la que supone el estar en una continua actualización de los sistemas y de su infraestructura.

“Un ecosistema de información tan complejo abre la puerta a vulnerabilidades y errores de implementación que además se recrudecen con la velocidad con la que las compañías quieren lanzar actualizaciones de sus sistemas”, dijo.

Artículo originalmente publicado en El Economista.